martes, 7 de octubre de 2008

Erase una vez.....


Una mujer en un pequeño pueblo. Tenia una casita con una terraza de madera, con el suelo de madera, las paredes de madera y el balcón de madera. Era una madera pulida, de color del caramelo, del color de los mascarones de proa.


Cuando llegaba la tarde, la madera se vestia de color naranja y la mujer , cerraba los ojos y respiraba hondo como si el aire llegase impregnado de girasoles, sentia el atardecer como si estuviese en la proa de una hermoso velero, en un mar apacible y seguro....

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