sábado, 1 de noviembre de 2008




Tenia cada vez más la sensación de que aquello que latia y latia en su lado izquierdo se apoderaria de ella. Sobre todo por la noche, sentia que aquel latido corria por la punta de sus dedos. Una noche se despertó sobresaltada, por fin aquello que latia a su costado izquierdo habia ocupado todo lo que constituia su cabeza y fué consciente de que jamás pasara lo que pasara perdería el corazón.....

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